Cómo hacer del Engaño un Aprendizaje

Cómo hacer del Engaño un Aprendizaje

Hace unos meses atrás si hubiese vivido esto mismo me lo hubiese tomado de una manera completamente distinta. Son en situaciones como estas donde confirmo el gran poder que tiene el Coaching, la PNL y la Inteligencia Emocional a la hora de enfrentar situaciones.

Hace unos días tuve una experiencia con una persona, en donde me sentí súper engañada (y eso que me lo habían advertido)… ¿Te has sentido alguna vez engañada/o? y no me refiero sólo a infidelidad de pareja, sino también a que ¿Confiaste en alguien y luego te jugo mal?

¿Para qué quiero compartirte mi experiencia?  Por lo siguiente…

Últimamente he estado leyendo que cada vez que vivimos una situación que nos genera cierto estrés se altera nuestra biología. Claramente según el grado de estrés esa alteración será mayor o menor, pudiendo ser incluso evidente físicamente. Lo importante es que algo pasa en tu interior.

Muchas veces cuando algo nos pasa y no nos gusta lo evadimos, nos ponemos a pensar o a hacer algo distinto para llevar nuestra atención a otro lado.

Yo pensaba que esto era bueno, pero aprendí que si algo realmente te ha generado cierto malestar es mejor detenerse aunque sea unos minutos para ser consciente de que es lo que estás sintiendo y reflexionar al respecto.

¿Cuál es la importancia de esto? Si ese estrés que sentiste no lo enfrentas tu cuerpo en algún lugar lo va a acumular, por lo tanto no es que desaparezca por arte de magia, sino que más bien se focaliza en algún lugar (órgano).

Con el paso del tiempo quizás ese estrés termine desapareciendo, que sería lo ideal, pero por lo general ¿qué nos pasa? Que comenzamos a acumular y acumular situaciones y de repente nos pasa algo y esto explota e incluso llegamos a pensar ¡Pero como! Si no era para tanto… ¿Pero te has preguntado cuántas situaciones más habías acumulado?

¿Te cuento que hice yo? Quizás te pueda servir para experiencias similares…

Estaba en la situación con esta persona, donde realmente me sentí engañada, lo cual me originó principalmente las siguientes emociones y pensamientos: Me sentí ingenua, ilusa, inocente, con rabia, impotente y muy molesta.

No quise entrar en discusiones, ya que en el mismo momento me pregunte: ¿Vale la pena discutir con esta persona? Y pese a que no estaba cumpliendo con el compromiso acordado pensé inmediatamente: “Aquí hay algo que debo aprender, estoy segura que esto me está pasando para algo mucho mejor”. Gracias a este pensamiento logré mantener la calma y no entrar en discusión.

Cuando esta persona se fue claramente seguía sintiendo mucha rabia, enojo y todas las emociones que te nombre anteriormente.

Pensé:

1. Dejo que esta situación me eche a perder todo el día, ó

2. Me siento y reflexiono a ver qué es lo que realmente me está generando este malestar

Con la opción 1 le hubiese dado un poder a esa persona que no se lo merecía para nada y quitándome ese poder a mi, es decir, ¿iba a poner a esta persona por sobre mi bienestar? No no…

Así que me senté y reflexioné (tardé unas 2 horas la verdad…) Y quiero compartirte a las conclusiones que llegué:

1. Por muy pequeña que parezca una situación, si te genera algún grado de incomodidad detente un momento y piensa que es lo que está pasando dentro de ti, qué es realmente lo que te molesta, qué hay en esa situación o persona. De este modo el “estrés biológico” que estás pasando lo enfrentas inmediatamente y no lo guardas en algún lugar de tu cuerpo.

2. Al momento de reflexionar pregúntate ¿Para qué estoy viviendo esto? ¿Qué tengo que aprender de esta situación? Y aquí es cuando aparece el sentido, los motivos y el aprendizaje de lo que estás viviendo.

3. ¿Qué pasa con la intuición? Mi intuición me decía que no confiara, algo había…

Hay que tener cuidado con la intuición, ya que tenemos que entender que es algo nuestro, que podemos equivocarnos o bien no, pero tener siempre claro que la intuición es sobre ti, no sobre la otra persona.

¿Qué es lo peor que podría pasar con tu intuición? Que hayas estado equivocada/o en lo que creías y tiempo para disculparse hay y siempre es bienvenido.

¿Qué es lo mejor que te podría pasar? Cuidarte y protegerte a ti. Así que si vuelvo a tener esta intuición le haré caso e indagaré más antes de confiar.

4. No dejaré de confiar en las personas, claro que no, pero lo que sí haré es cuidarme y protegerme más yo, incluso explicándole a otras personas: “No estoy (o estoy) haciendo esto porque desconfíe de ti, sino que lo hago por protegerme a mí, ya que tuve una experiencia en donde me sentí engañada e ingenua y me generó mucha rabia e impotencia y me prometí que no volvería a generar situaciones que me hicieran volver a sentirme así…” De este modo hago ver a la otra persona que no tiene nada que ver con ella, sino más bien es un gesto de autocuidado y respeto conmigo.

Mientras te escribo este post me siento tranquila y con la convicción de, como decía Steve Jobs, confía en que todos los puntos se van a unir, eso no lo puedes saber ahora, pero si miras en retrospectiva te darás cuenta que tu vida y las situaciones que has pasado son una malla perfecta.

Así que simplemente dar gracias a la vida por este nuevo aprendizaje, ya que estoy segura que es muchísimo más lo aprendido que lo perdido, que me servirá en mi presente y futuro y que además lo puedo compartir contigo y quizás te puede ayudar.

¿Qué piensas? Estaré encantada de conocer tu opinión.

Un abrazo,

Fran.

 

Sobre el autor

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Licenciada en Nutrición y Dietética, Máster en Enfermedades Crónicas, Máster en Coaching e Inteligencia Emocional, Máster en PNL y Formadora de Élite.

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